FedrigoniClub_Essentias_troquel_01El troquelado con sus múltiples posibilidades requiere un conocimiento no sólo de los materiales a troquelar sino de los elementos que componen el mismo troquel. Así, los troqueles que habitualmente trabajamos en artes gráficas están construidos sobre un soporte de madera en el que se alojan unos flejes de acero (o cuchillas) en unas líneas cortadas a láser siguiendo unos esquemas o diseños preestablecidos según nuestras necesidades (línea de troquel).

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Para simplificar, podemos decir que estos flejes pueden ser de corte o de hendido y jugando con las diferentes alturas de las cuchillas en función de los materiales a trabajar los troquelistas componen el troquel. Si las alturas de las cuchillas no son las adecuadas podemos estropear el troquel o simplemente no conseguiremos el acabado deseado. Por ejemplo: imaginemos que queremos troquelar al mismo tiempo un corte perimetral con un hendido al centro en un material de cierto grosor. La cuchilla de corte tiene que llegar sobre la mesa-pletina de la troqueladora para poder hacer el corte completo pero la cuchilla de hendido no requiere esa altura. Estos simples ajustes los solventan los troquelistas con sólo indicarles el material que se va a trabajar pero es un aspecto que debemos tener en cuenta nosotros los “manipuladores” pues no podemos reutilizar los troqueles sin tener en cuenta estas limitaciones. Los troqueles en este sentido se diseñan “a medida” aunque la pericia y el saber hacer de los profesionales da un cierto margen de maniobra.

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Por otro lado, las cuchillas de corte pueden ser de diferente calidades y con diferentes tipo de corte o afilados (corte biselado a la derecha o a la izquierda, doble bisel…) ¿Cómo sabemos cuál es la cuchilla adecuada? Tenemos que tener en cuenta la dureza del material, el acabado que buscamos, el sentido de la fibra, el número de cortes-hendidos que vamos a realizar al mismo tiempo.

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Así por ejemplo si vamos a troquelar el perímetro de un display nos puede interesar que el corte exterior del mismo quede recto (90º – cuchilla de un bisel hacia afuera) o que remate el material si éste es un poco duro para que cuando se toque no corte el filo del mismo (cuchilla biselada). Si el material es muy duro (polipropilenos gruesos, cartón glacé…) también dan buenos resultados las cuchillas de doble biselado.

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Podéis entender que si en un mismo troquel ponemos muchos cuchillas de corte cuando éstas entran en el material a cortar, las cuchillas retienen el papel sometiéndolo a una gran tensión por lo que a menudo tenemos que poner “liberadores” en los cortes perimetrales que relajen la tensión en el material y eviten la rotura del mismo o simplemente troquelarlo en varias pasadas dividiendo el número de cortes que se realizan de un solo golpe.

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Otro elemento a considerar es la goma o espuma que se pone en los troqueles para proteger las cuchillas de corte. Cuando se confecciona un troquel las cuchillas de hendido no requieren protección y quedan a la vista facilitando la utilización de los denominados contrahendidos. Las cuchillas corte por el contrario vienen protegidas con gomas en ambos lados. Estas gomas pueden ser de diferente “dureza” o “ densidad” y afecta en el material a troquelar. Así por ejemplo si queremos troquelar un material muy grueso pero blando, una goma densa y por lo tanto dura quedaría marcada sobre el mismo afeando el acabado por lo que se recomienda usar una goma más blanda. Podríamos pensar en este sentido que se podrían eliminar todas las gomas pero el uso de estas gomas es necesario para que el material troquelado no quede encajado en la propia forma del troquel y sea expulsado.