Queremos decirlo. ¡Nos gusta el papel!
Nos gusta tanto que lo amamos en toda su dimensión.

En estos tiempos digitales nos gusta apreciar el tacto de cada tipo de papel, respirar a través de sus poros, de su rugosidad. Apreciar un papel fino como el aire, sedoso, suave, aterciopelado, con un carteo tan duro como la madera de donde procede, o tan bien hecho que lo que se imprime sobre él es más real que la realidad misma.

Nos gusta el papel por las sensaciones que nos transmite.

A los que amamos el papel el aroma que destila un libro cuando lo abres nos llena de recuerdos de otros momentos vividos, el sonido de las hojas al pasar, o los marca páginas nos marcan el tempo al que queremos vivir.

Nos emocionamos al entrar en una biblioteca llena de historias que descubrir en cada estante y en cada página. Imaginamos toda la vida que hay detrás de un libro cuyas páginas el tiempo ya ha amarilleado como el blanco lo hace en nuestras cabezas.

Nos gusta imaginar, crear, pensar con un lápiz en la mano, escribiendo, dibujando o simplemente haciendo garabatos, pero siempre en la inmensidad de un papel en blanco recién estrenado.

Regalar algo confeccionado con papel tiene un carácter muy especial. Puedes regalar flores pero si las haces tú con papel eso es amor verdadero.

El papel ha sido nuestro compañero durante siglos y queremos que siga siéndolo, porque necesitamos el papel para vivir y sentir.

Díselo a todo el mundo: ‘Me gusta’ [el papel]